Cajón de sastre

Cómo ahorrar dinero para comprar libros nuevos

Durante el año se lanzan más de un centenar de libros, algunos de ellos clasificados como Best-sellers y que vienen de la mano de campañas agresivas de publicidad para intentar captar nuestra atención. Atención que luego puede hacer que se deshinche cual suflé como ya pasó con el último libro de Dan Brown, Inferno, y del que ya os hablé aquí sobre la sensación de déjà vu que me causó la última aventura del individuo con chaqueta de tweed y su reloj de Mickey Mouse.

Muchos de los que leéis Calla y lee! os habéis pasado ya a la edición digital, ya sea por la comodidad que conlleva el portar de un lado a otro un pequeño eReader con multitud de libros en su interior, o por el ahorro que supone a final de año el adquirir libros digitales frente a los libros físicos.

Por otro lado, hay otros que preferís comprar libros físicos por lo bien que quedan en la estantería o el olor a libro usado que te inunda al entrar a tu casa. Olor que, por si no lo sabías, se debe a la descomposición de la lignina, un polímero que en la naturaleza se encarga que los árboles permanezcan erguidos y que al descomponerse por la oxidación, desprende ese característico olor a libro viejo.

Si todavía eres de los que compran los libros en formato papel y te quejas de los altísimos precios de algunos de tus autores favoritos, siempre puedes aprovechar alguna de las páginas de anuncios gratis, anunciar los libros que queráis vender, y sufragar así el gasto que supone adquirir nuevos libros.

No tienes más que entrar, anunciar tu colección de libros y esperar a que algún otro usuario que esté interesado en adquirir alguno de tus ejemplares se ponga en contacto contigo. Pero no solo libros, también puedes poner tu smartphone, juegos de la consola que ya no juegues o esa película en DVD que quedó relegada al olvido.

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2 Comments

  • Reply mesanzga January 16, 2014 at 4:23 pm

    Yo ya me pasé hace tiempo al formato digital, por varias razones: soy una geek impenitente y me gusta un cacharro electrónico más que a un tonto una tiza; por la comodidad de pulsar una tecla y tener el libro en segundos disponible para leer, por los precios súper competitivos de los libros de Amazon con sus Kindle Flash y sus variadas ofertas; porque soy viejuna, tengo presbicia y cada vez hacen las letras de los libros más pequeñas (o me lo parece a mí); y porque en mi casa no cabe un solo libro de papel más, en el único sitio donde no tengo estanterías es en el baño 😀

    Adoro los libros, no sólo para leerlos, sino como objetos, (pero cuando toca limpiarlos los odio bastante), creo que una casa sin libros es como un jardín sin flores, pero llega un momento en que ya no caben más. Yo he donado muchos a la Biblioteca de mi distrito, hay que cambiar el chip y pasarse a lo digital, por precio, por comodidad, por los árboles, y porque hay que renovarse o morir.

    Por cierto, estoy de acuerdo contigo en que Inferno es un truño, yo no lo pude acabar, no fui capaz de pasar del 65%, aunque lo intenté con fuerza, me resultó soporífero.

    Un abrazo.

    • Reply Juan D Santamaría January 16, 2014 at 8:21 pm

      Pues sí, yo los que son libros “nuevos” los intento vender para amortizar un poco el dinero que he invertido con la compra. Más que nada porque si he tardado 3 días en leerlo, para qué voy a conservarlo en casa si ya tengo habitaciones llenas, si alguien le puede dar un segundo uso, mejor.

      Respecto a Inferno, espero que el próximo libro de tito Brown se esmere un poco más y saque una historia más interesante, si no pasará a formar parte del Club de mis Escritores Muertos en Vida, de los que ya no voy a comprar ningún libro más. xD

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